La autoexploración mamaria es una herramienta fundamental para detectar cualquier cambio en tus senos y así poder identificar cualquier señal de alerta a tiempo. Realizarla regularmente te permite familiarizarte con tu cuerpo y detectar cualquier anomalía que pueda requerir atención médica.

¿Por qué son importantes la autoexploración mamaria?
- Detección precoz es una garantía de prevención: Permite identificar posibles signos de cáncer de mama en sus etapas iniciales, cuando el tratamiento suele ser más efectivo.
- Control: Te brinda el control sobre tu salud y te permite tomar decisiones informadas.
- Tranquilidad: Al realizarla de forma regular, puedes estar más tranquila sabiendo que estás cuidando de tu salud.

¿Cómo realizar una autoexploración mamaria?
Elige el momento ideal: Puedes realizarla durante o después de la ducha, cuando tus senos están más relajados.
A ser posible ponte delante del espejo y observa tus senos con los brazos en 3 posturas distintas. Debes buscar cualquier cambio en tamaño, contorno, forma o piel de tus senos.
- a los lados,
- luego con los brazos en la cintura
- con los brazos levantados
Por último, presiona suavemente el pezón para verificar si hay alguna secreción.
¿Qué buscar?
- Bultos o engrosamientos: Incluso si son pequeños y no dolorosos.
- Cambios en la piel: Enrojecimiento, descamación, hoyuelos o piel de naranja.
- Secreción del pezón: Especialmente si es sanguinolenta.
- Cambios en el tamaño o forma de los senos.
- Dolor persistente.
Consejos adicionales:
- Realiza la autoexploración regularmente: Una vez al mes es suficiente.
- Sé constante: Establece un día fijo cada mes para realizarla.
- No te alarmes: Si encuentras algún cambio, consulta a tu ginecólogo. No todas las alteraciones son cáncer, pero es importante descartar cualquier posibilidad.
- Combina la autoexploración con tu revisión ginecológica anual con exploración y ecografía mamaria
Recuerda: La autoexploración mamaria no reemplaza las visitas anual al ginecólogo para tu revisión ginecológica.





