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Revisión ginecológica 65 años

A pesar de la importante la Revisión ginecológica pasados los 65 años.  A esta edad finalizan los programas públicos para la detección precoz del cáncer de mama o del cérvix uterino

Muchas mujeres con 65 años dejan de visitar al ginecólogo.

En iDONA Clínica Ginecológica Ontinyent aconsejamos con las revisiones ginecológicas bianuales. Las revisiones bianuales previenen de patologías graves, como los tumores, que tratadas a tiempo pueden superarse. Además, otras patologías menos complejas, como la incontinencia urinaria, que pueden alterar severamente la calidad de vida de las mujeres de 65 años.

Con la excepción del cáncer de piel, el cáncer de mama es el tipo de cáncer más común en las mujeres

Cerca de 7 de cada 100 mujeres tendrán cáncer de mama en algún momento de su vida hasta los 70 años. Cerca del 1% tendrá cáncer de ovario en algún momento de su vida hasta los 70 años. La mayoría de los cánceres de mama y de ovario se presenta en mujeres después de los 50 años.

Revisión ginecológica 65 años
Revisión ginecológica 65 años

Las mujeres deben seguir acudiendo al ginecólogo pasados los 65 años

En España más de un 10% de la población son mujeres mayores de 65 años. A una mujer de 65 años tiene una esperanza de vida de media de otros 22 años. El 25% de su vida ocurrirá una vez alcanzados los 65 años. Por lo que dejar de asistir a las revisiones ginecológicas no resulta adecuado.

A partir de los 65 años es conveniente realizar una revisión ginecológica como mínimo cada dos años. Las revisiones bianuales son el tiempo máximo recomendado para realizar mamografías de cribado.

Otra razón de peso más para no abandonar las revisiones ginecológicas a partir de los 65 años, es la tendencia al cáncer de mama, endometrio, ovario y vulva.

  • Mama: aparece entre los 35 y los 80 años, aunque la franja de los 45-65 es la de mayor incidencia
  • Ovario: más frecuente en mujeres postmenopáusicas, con la máxima incidencia entre los 50 y 75 años
  • Cuello del útero: la incidencia disminuye considerablemente a partir de los 60 años.
  • Cuerpo del útero: la incidencia máxima se sitúa en torno a los 63-65 años.
  • Cáncer de vulva y vagina: es el cáncer ginecológico más característico de la mujer anciana.

Sequedad vaginal, dolor con las relaciones sexuales, picores genitales, sangrados vaginales

La disminución de los niveles de estrógenos en esta etapa provoca que las mujeres sean más proclives a la sequedad vaginal, dolor en las relaciones sexuales o incontinencia urinaria.

En la etapa postmenopáusica, existe una mayor tendencia a aumento del colesterol, hipertensión arterial o eventos tromboembólicos.

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